17 de agosto de 2020

Botón

 Me observaba una y otra vez, buscando alguna referencia en mí.

-¿Qué estás buscando?

-Algo que pueda reconocer.

Con angustia y  arrebato, marcha hacia la puerta.

-No quiero saber qué has hecho.

-Si no recuerdas, no podrás avanzar.

Una mueca, un pensamiento: "¿Hay algo para remediar? No quiero saber."

-Dije que no.

-Entonces tendrás que quedarte conmigo hasta que recuerdes.

En el piso, intentando pensar cómo hacer.

Horas.

Días.

Meses.

Años.

¿Qué importa? El tiempo seguirá pasando. Solo debo convencer con alguna mentira.

-¿No puedo irme?

-No, hasta que lo sepas.

-Es que ya lo sé. Sonrisa fingida.

-¿Y qué es?

-Pues... tú sabes... El relicario.

Sorpresa.

-Sí... Puedes irte.

¿Eso era todo? Bueno, no es de importancia. Puedo salir.


Dolor al corazón.

-Me duele.

Soledad.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

(?)