2 de junio de 2015

Cielo estrellado

La otra noche, Él me habló y me dijo que me necesitaba. Sorprendido ante su petición, acepté. Me contó que un mal me acecharía si seguía el mismo camino. Yo pensé que bromeaba conmigo, pero Él no juega con nosotros. Asustado ante la posibilidad de que pueda ser verdad, le pregunté qué podía hacer yo. Su respuesta me sorprendió, pero no dudé en pedir que te llene de gracia. 
Él necesitaba mi corazón puro para cuidar a mis seres amados, como si fuera una "sacrificio", pero más dulce que eso: me comprometí a cuidarte desde otro lado. Yo estaría cuidándote desde el cielo, como las otras estrellas.
Perdón por dejarte este dolor, pero quiero que sepas que yo aún estoy en tu corazón; y que mi dulce compromiso te cuidará.
Te abrazaré desde el alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(?)